Grey Gardens, un alegato a la excentricidad

por | 13 Oct, 2017 | CULTURA, NOS GUSTA | 0 Comentarios

Fotograma del documental Grey Gardens, dirigida Albert y David Maysles,1975.

El documental Grey Gardens es una pequeña joya, un alegato a la excentricidad. Se adentra en la vida más íntima de dos mujeres de la alta sociedad norteamericana, una madre y una hija, que vivieron durante 50 años al margen de la sociedad, encerradas en su casa de veraneo en East Hamptons, Nueva York, consumidas por el abandono más absoluto.

Edith Ewing Bouvier Beale (1895–1977), “Big Edie”, y su hija Edith Bouvier Beale (1917–2002), “Little Edie”, eran respectivamente tía y prima de quien fue primera dama de los Estados Unidos y la mujer de Aristóteles Onassis, Jacqueline Kennedy. Ahí reside el morbo del documental. ¿Cómo dos mujeres de la alta sociedad, ligadas directamente a una de las mujeres, icono del glamour, más poderosas de su tiempo, llegaron a vivir un mundo tan opuesto? No les interesaban las relaciones sociales y desde luego no compartían la actitud estirada y formal de las hermanas Jackie y Lee Bouvier. Eran mujeres libres del encorsetamiento que regulaba a la alta sociedad de por entonces. Pero terriblemente dependientes entre sí.

La casa la compró a finales de los 20 el marido de Big Eddie, Phelan Beale, cuando la vida les iba color de rosa. Al cabo de dos años el Crac del 29 fulminó sus expectativas y cinco años más tarde Beale se fue a buscar fortuna a la costa oeste para no volver más. Big Eddie se quedó con la casa en el reparto del divorcio y allí vivió el resto de su vida. Little Eddie, antes de residir en la casa junto a su madre, probó fortuna como bailarina en la industria del espectáculo de Nueva York hasta que abandonó el intento para mudarse a vivir a Grey Gardens en 1952. Ambas vivieron de un fondo fiduciario irrisorio que fueron administrando llevando una vida fuera del estándar convencional, rallando una indigencia que convirtieron en su modus vivendi, sin traumas aparentes. La madre cantaba y la hija bailaba y componía sus estilismos, por el gusto de vestirse, con una gracia excepcional. Vivían ensimismadas en su burbuja, que era Grey Gardens.

El estado de abandono de la casa comenzó a pasarles factura públicamente y en 1972 su situación salió a la luz en varios periódicos, entre ellos, en la Portada de la revista New York Magazine, en un artículo escrito por la periodista Gail Sheehy. A raíz de lo cual Jacqueline Onassis y su hermana, Lee Radziwill, inyectaron la suma de dinero necesaria para apaciguar las protestas de los vecinos, de las autoridades locales y los siempre peligrosos rumores.

Los directores de documentales y hermanos Albert y David Maysles descubrieron aquel lugar en 1973, cuando fueron de visita, invitados a través de Lee Radziwill, para localizar la casa y alrededores con la idea de grabar una película al estilo cinema verité, que estaba triunfando en Europa, sobre la vida glamurosa de su hermana Jackie y la suya en Los Hamptons, donde ambas habían crecido. Claro está que hacía tiempo que su sobrina no visitaba a su tía y prima, y cuando vio las primeras tomas grabadas, echó el proyecto atrás.

Pero a los hermanos Maysles ya les había atrapado el hechizo de las Beales. Les cautivó su maravillosa excentricidad, su cultura, la belleza de Little Eddie y su actitud; y aquella casa, sumida en la maleza, atestada de gatos, de recuerdos, de ropa que conservaban de su época dorada y de basura, mucha basura por todas partes. Sabían que tenían material para dedicarles un documental. Lo grabaron en 1975, durante 6 semanas, y dejaron rienda suelta a sus protagonistas para que fueran ellas mismas las que contasen su propia historia.

La casa la vendió Little Eddie, dos años después de la muerte de su madre, a la periodista socialite del Washington Post Sally Quinn y a su marido, uno de los editores del periódico Ben Bradlee. Se la vendió por una cantidad muy por debajo de su valor, pero se comprometieron a restaurarla, en vez de demolerla, y eso fue lo que la convenció. Aquel lugar se transformó en una chalet de lujo al estilo Los Hamptons, decorado por profesionales de altos vuelos y limpio como los chorros del oro. Una casa de revista en toda regla, que nada tenía que ver con su pasado, y que ahora vuelve a estar en venta.

Grey Gardens se ha convertido es un documental de culto, y además de adaptarse a teatro y a un musical de Broadway, las actrices Jessica LangeDrew Barrymore volvieron a dar vida a las Beales, en 2009, en una película dirigida por el cineasta Michael Sucsy para el canal HBO, ganadora de seis Premios Emmys y dos Golden Globes.

En 2010 el documental entró a formar parte del archivo National Film Registry de los Estados Unidos, por su valor cultural, histórico y estético.

El documental lo puedes ver en Netflix.

Un avance de Grey Gardens, dirigida por Albert y David Maysles y editada por Ellen Hovde y Muffie Meyer, 1975.

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