Innovación para los más mayores con diseño, por favor.

por | 30 Abr, 2018 | BLOG | 0 Comentarios

Sarah Thomas en BoFVOICES, 2017

El gran gurú de la moda Imran Amed, fundador de la plataforma Business of Fashion (BOF), decidió dar voz en el último encuentro de BoFVOICES, unas charlas que organiza dedicadas a la reflexión social sobre la moda, a la terapeuta y diseñadora Sarah Thomas para hablar de un tema que francamente raramente van juntos: estilo, tecnología vanguardista y gente mayor. Así están las cosas…

La plataforma Business of Fashion (BOF) está considerada como la biblia online de la industria de la moda, de sus entresijos y de su influencia en el devenir de la sociedad. Todo lo que de alguna forma ronda la moda: los creadores de tendencias, los diseñadores consolidados y emergentes, las nuevas corrientes y su repercusión social, y el negocio que genera una de las industrias más potentes, influyentes, seductoras y polémicas a nivel mundial, todo pasa por su plataforma.

Y su creador, como visionario que es, no puede dejar de lado un cambio social a nivel global que ha llegado para quedarse: por primera vez en la historia la población mundial está entrando en una era donde habrá más adultos de más de 65 años que niños de menos de cinco años. Y no solo eso, sino que también por primera vez la gente +65 es más sana, más activa y tiene la intención, el nivel de exigencia y la capacidad para seguir llevando la vida que desee. Son personas con las mismas ganas de vivir que cualquier joven. La longevidad y la salud se están estirando sin precedentes y estos dos fenómenos están cambiando las estructuras sociales. De hecho las instituciones y empresas con conciencia de futuro están trabajando para adaptarse. Es una nueva fuente de oportunidades, pero también de desafíos sobre la salud. En Japón el país más longevo del mundo, junto a España, el gobierno ya está implementando, en el 8% de los hogares, proyectos pilotos de tecnología inteligente para asistir a la gente mayor. Y se espera que para 2020 cuatro de cada cinco ancianos reciban asistencia gracias a robots. Es decir, las máquinas cuidarán del 80% de los ancianos en dos años.

Su invitada al evento, Sarah Thomas forma parte del equipo Aging 2.0, una red global que conecta innovadores volcados en los retos y oportunidades que brinda el fenómeno del envejecimiento. Su campo de acción comprende el trinomio envejecimiento-robótica-moda. Su especialización en el sector de la población mayor le llegó de forma natural porque desde pequeña le ha interesado la gente décadas mayores que ella, y ese interés decidió convertirlo en su objetivo profesional. Sabe que el mercado senior tiene un potencial económico y social sin precedentes, pero también una gran responsabilidad en lo que a ella le toca, que es el diseño. “El diseño tiene que tener en cuenta los cambios que demanda este sector social, afirma Sarah Thomas. Ya son varias las empresas que están moldeando sus productos dirigidos de forma inteligente a la experiencia del consumidor, donde entra el juego, además de la accesibilidad y funcionalidad, la forma y el propósito. Y saben que para conseguir el mejor resultado hay que tener en el centro de la conversación las opiniones de los mayores. Hay que trabajar con ellos, no solo para ellos“.

Sarah Thomas destacó la labor de dos personas que están implicadas profesionalmente en aportar sus perspectivas a los jóvenes innovadores del Silicon Valley, por un lado la física, diseñadora y empresaria de 84 años, June Fisher, la jefa más veterana en Aging 2.0, que trabaja junto a los innovadores en tecnología para optimizar sus resultados y que los nuevos artilugios realmente sirvan y satisfagan a los más mayores en su vida cotidiana. Y, por otro lado, la nonagenaria terapeuta y diseñadora Barbara Beskind, quien se encarga, dentro de la empresa IDEO, del diseño de equipos tecnológicos especialmente enfocados para las personas mayores, desde mochilas de emergencia y anteojos con cámaras hasta audios para recordar los nombres de los interlocutores (a lo Google Glass).

Entre las empresas que ya están trabajando y lanzando al mercado productos para gente mayor y para sus cuidadores, se encuentran General Motors con sus coches autónomos para  proporcionar autonomía a la gente que más la necesita o  los coches con conductor de la start-up Lyft. Proctel&Gamble está investigando y creando compañías relacionadas con el consumo de hogar, como las maquinillas de afeitar Gillette diseñadas para afeitar a otras personas. También las prótesis personalizadas UNYQ que combinan la fabricación en 3D y la digitalización según el gusto de cada cual consiguiendo mejores resultados y una vida más plena, “una marca que es capaz de reconvertir lo que antes era estigma en estilo”, comenta S. Thomas. También la exclusivísima casa de retiro Auriens en Londres en donde la arquitectura y el interiorismo ofrecen la asistencia tecnológica más puntera con diseño y mucho glamur. Sarah trabaja actualmente con Seismic, una marca de ropa tecnológica personalizada que sirve de coraza adaptada al cuerpo para facilitar los movimientos y sentirse en ella como si fuera una segunda piel, combinando funcionalidad y estilo. Porque de eso se trata, inventar nuestros dispositivos con el valor añadido del diseño para que sus clientes se encuentren muy a gusto en todos los sentidos.

Y si bien muchas de estas compañías ofrecen hoy ultra lujo para quien se lo pueda permitir, eso no es más que el comienzo de lo que vendrá luego. Cuando se comience a reconocer públicamente la demanda de los más mayores, es decir, cuando formen abiertamente parte de la sociedad, la democratización de los servicios estará servida. Es solo cuestión de tiempo que estos artículos de lujo y tecnología punta se vuelvan indispensables en nuestra futura vida cotidiana.

Is Fashion Missing the Ageing Consumer Opportunity? | Sarah Thomas | #BoFVOICES, 2017

 

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