Juntos, pero no revueltos, la nueva forma de vida en común.

por | 18 Oct, 2017 | BLOG | 1 Comentario

ilustración de uno de los proyectos de cohousing del estudio de arquitectos McCamant & Durrett Architects

¿Dónde viviré dentro de unos años, cuando me hayan llegado las ganas (antes que la necesidad) de cambiar de forma de vida? Esta pregunta nos la hacemos bastantes personas que rondamos la misma edad, ¿cómo nos organizaremos la vida para estar acompañados?  Nadie quiere oír ni hablar de las residencias al uso y, como alternativa, se está proyectando otra forma de vida que no supone una sangría económica y que procura la tranquilidad de saber que estaremos bien rodeados.

Este verano he visto la película francesa 50 Primaveras (2017), dirigida por Blandine Lenoir y con Agnès Jaoui como protagonista. La sinopsis reza lo siguiente: “Aurore Tabort está separada, acaba de perder su empleo y recibe la noticia de que va a ser abuela. A sus 50 años su vida parece estar estancada, pero cuando se encuentra por casualidad con un antiguo amor de su juventud, se produce un cambio que le lleva a empezar una nueva vida …”.

Fui a verla con el temor de enfrentarme, una vez más, a los clichés de los 50. Pero el guión, la protagonista y la forma de contar la historia dan verdadero gusto. Y sí, la película gira entorno a los clichés que nos sabemos: menopausia, sofocos, miedo a la decadencia, dificultad en encontrar trabajo, inseguridad consigo misma, miedo a nuevas relaciones, distanciamiento generacional, soledad, muchos miedos…  y también el bienestar que produce la amistad. Todo eso está ahí, y por todo va pasando Aurore a veces torpemente y otras de forma magistral.

Pero mi intención no es detenerme en la película (sí que la aconsejo), sino sacar a relucir un tema que aborda y que me interesa mucho, a mí y a mucha gente de mi quinta. Aurore encuentra trabajo en una residencia de mujeres mayores y lo que parecía que iba a ser un fiasco más se convierte en algo que le produce paz y que le vuelve a llenar de esperanza. No es una residencia cualquiera (ya le había advertido la empleada de la oficina del paro), es un lugar bien pensado y bien hecho. Mi sorpresa fue ver que está inspirado en una residencia muy particular, de la que os quería hablar un día, que realmente existe en Montreuil, Francia, desde el 2012, La Maison de Babayagas.

Su fundadora, Thérèse Clerc, una activista que pasó su vida defendiendo los derechos de las mujeres, creó este espacio como alternativa a las residencias convencionales de personas mayores. Un proyecto social y político que venía gestando hace años. La maison es un espacio pionero en Francia, autogestionado, ecológico y solidario, de uso exclusivo para mujeres mayores con recursos modestos, donde se cuidan unas a otras, comparten inquietudes intelectuales y actividades culturales.  Además, cuenta con la escuela L´Université du Savoir des Vieux (Unisavie), creada también por Thérèse en 2014,  dedicada al estudio de la nueva vejez  desde el punto de vista social, antropológico y de gestión económica, para cambiar la percepción que tenemos sobre el hecho de envejecer. Thérèse vivió intentando cambiar el mundo y muy poco antes de morir consiguió culminar su legado, un lugar donde proporcionar una forma distinta de envejecer, dirigida a la búsqueda del placer, con inteligencia y en comunidad. Una revolucionaria. Ha sido capaz de darle la vuelta a la tortilla, de quitarle el miedo a la perspectiva de envejecer, convirtiéndolo en algo aspiracional (yo cuando sea mayor quiero vivir en un lugar como ese), donde cada uno se haga responsable de sí mismo hasta el último momento dentro de una red de apoyo local fuerte.

La sociedad, nosotros mismos, los gestores políticos y las empresas, estamos tardando en reaccionar, cada vez  habrá más gente mayor, mucha más de la que estamos acostumbrados, y uno no concibe que vaya a pasar los últimos años de su vida como viene siendo la costumbre. Una de las alternativas que se empezarán a barajar es la fórmula de pisos compartidos. Hoy por hoy, el perfil de la inquilina de pisos compartidos es mujer de entre 26 y 60 años, según los estudios de Pisos.com, uno de los portales de alquiler más potentes de España, que lleva analizando las tendencias habitacionales de sus clientes desde 2010. Las circunstancias sociales: paro, bajos sueldos y gente soltera han ido generalizando esta fórmula, que en nuestra adolescencia era cosa de estudiantes. Y más adelante se extenderá a la gente jubilada al estilo Las chicas de 0ro, que bien se lo pasaban un rato bien (acabo de descubrir la versión española para TVE de la serie norteamericana con Concha Velasco, Carmen Maura, Lola Herrera y Alicia Hermida, que se emitió en 2010).

Pero como novedad interesante que se está implantando en España es el cohousing o covivienda. Un patrón internacional de habitabilidad organizado por grupos reducidos de viviendas independientes con zonas comunes, que se lleva practicando desde los años 60 en países del norte de Europa y que se introdujo por todo los EE.UU. en los 80. Ahora nos toca a nosotros. Se trata de una forma de vida en común y sostenible, que requiere un alto nivel cívico. Un modelo cooperativo y autogestionado, diseñado por sus propios habitantes, que funciona como una institución colectiva capaz de actuar efectivamente. Pretende ofrecer una alternativa a nuestras vidas individualistas para generar comunidad, respetando la privacidad de cada uno con espacios en común. Actualmente está siendo un proyecto pionero de forma de vida para los jubilados y acabará siendo una nueva tendencia social frente al encarecimiento de las viviendas y de la vida en general. Además de generar bienestar y placer por el hecho de hacerse compañía, suponen una red importante de apoyo económico y asistencial.

La iniciativa más conocida que se está llevando a cabo en España es el Centro Social de Convivencia Trabensol en Torremocha del Jarama, a 60 km de Madrid. La ha puesto en marcha en 2013 un grupo de 80 amigos entre 60 y 80 años que se plantearon qué hacer con el resto de sus vidas. Tenían claro que no querían convertirse en una carga familiar (por duro que suene) y clarísimo que querían tomar las riendas de sus vidas, vivir bien, con confort y en el seno de una gran familia, para apoyarse, hacerse compañía y pasarlo bien juntos. Decidieron aunar sus ahorros y pensiones para formar una cooperativa, buscar un terreno y construir un grupo de viviendas en común. El proyecto de arquitectura corrió a cargo del estudio de arquitectos Equipo BLOQUE, que ha puesto en marcha lo que viene a llamar eCOHOUSING, una red de nuevos modelos de viviendas colaborativas y ecológicas, dirigidas entre otros a personas jubiladas, que unen sus ahorros para vivir en cooperativas autogestionadas. En este link podrás ver un mapa con las viviendas colaborativas que está desarrollando el estudio de arquitectura por España.

Por otro lado, la Asociación Jubilares ofrece información y respalda a personas, grupos o instituciones interesadas en promover la creación de cooperativas de mayores que viven en un entorno diseñado por ellos mismos y autogestionado. Está inspirado en las iniciativas de cohousing que se han ido formando en otros países. Se trata ante todo de un conjunto de personas cuyo objetivo es envejecer bien, con autonomía y dignidad, y que entienden que el mejor entorno es una buena vecindad, abordando colectivamente sus iniciativas vitales o resolviendo eficazmente sus conflictos. Jubilares ha traducido el manual Senior Cohousing para quien esté interesado en plantearse esta forma de vida, escrito por el arquitecto norteamericano Charles Durett, que, desde que descubrió en sus paseos por los barrios de Copenhage esta forma de vida, ha impulsado y proyectado el estilo de viviendas cohousing en los EE.UU, junto a su socia y mujer Katie McCamant.

Ante el incremento en el interés de este tipo de forma de vida en España, la Universidad Abierta de Cataluña (UOC) y la Fundación BBVA han puesto en marcha el Proyecto MOVICOMA enfocado a la investigación sobre el auge, el desarrollo y el impacto del movimiento de vivienda colaborativa de personas mayores en España.

Fuera de España es una práctica extendida, por ejemplo, el Cohousing Projects en Bélgica,  The Commons en Nuevo México (EE.UU.), la asociación Hal´âge (Habitat Alternatif dans l’Age) para mayores en Francia, el Harbourside en Canadá, The Older Women’s Co-Housing Project (OWCH), el primer proyecto exclusivamente femenino en Reino Unido, y el centro residencial Solinsieme en Suiza, puesto en marcha por un grupo de 4 amigos que decidieron irse a vivir juntos al cumplir los 50. Rehabilitaron una fábrica en desuso y construyeron 17 apartamentos. No quisieron esperar a la jubilación, simplemente porque esa forma de vida les interesaba.

Lo que me inquieta de esta fórmula, que me encanta, es cómo se gestionará cuando la gente comience a no ser autónoma. Habrá que esperar porque esto no ha hecho más que empezar y como bien dice uno de los vecinos, “ya iremos solucionando los obstáculos que vayan surgiendo”. Lo buenísimo de esta experiencia es que la sociedad se va adaptando a los cambios, se va transformando para mantener un bienestar asegurado.

Mientras se desarrollan más de estos proyectos, dejo aquí información que pienso que puede interesar para atender a nuestros familiares: el programa Convive, organizado por la ong Solidarios, que permite que un estudiante universitario viva en casa de una persona mayor durante el curso académico. Las personas mayores del programa se valen por sí mismas para la vida cotidiana, pero prefieran contar con apoyo y compañía en su casa. Los jóvenes universitarios comparten las tareas y los gastos en el domicilio de la persona mayor. Y también la dirección de ESSIP, un buscador de residencias privadas en la Comunidad de Madrid, que funciona muy bien.

Abajo os dejo a Thérèse Clerc hablando de la La Maison de Babayagas, en Francia, y también  algunos de los proyectos de viviendas que siguen la fórmula de cohousing.

Thérèse Clerc habla sobre la vejez (una forma totalmente revolucionaria de verla) y su proyecto La Maison de Babayagas.

“La vejez es un valor extraordinario, cuando se deja de ver como una patología y se centra en el placer y la inteligencia”El vídeo ha sido realizado por Savoirchanger.org, en 2010.

Cohousing como una democracia integradora. Un documental de Pablo Cousinou que indaga en la construcción de la cooperativa Trabensol.

Los mayores diseñan su propio futuro, por Jaime Moreno-Monjas para TEDxMadrid.

Senior cohousing en Saint Gall, Suiza: Solinsieme. Una cooperativa compuesta por 17 unidades (apartamentos de uso privado) y unas zonas comunes. El edificio se construyó rehabilitando una fábrica de finales del s.XIX a la que se añadieron otros espacios adyacentes.

La Asociación Jubilares presenta la edición española del Manual de Senior Cohousing, de Charles Durrett.

Harbourside Senior Cohousing en Canadá, proyecto apoyado por la Canadian Senior Cohousing Society.

El primer centro de cohousing para mujeres en el Reino Unido abre sus puertas en Londres.

Si nos puedes decir qué te parece esta iniciativa de cohousing y si conoces alguna otra alternativa interesante que puedas compartir con nosotros. ¿Cómo ves tu jubilación?

1 Comentario

  1. Claudia

    Maria,
    me parece que has sacado un temazo. Nuestra forma de vida solitario por más social que podamos ser no termina de llenarnos en lo profundo de nuestro ser y a medida de que ganamos en edad y firmeza en nuestras necesidades y preferencias es lógico que busquemos otras maneras de vivir que reportan más plenitud y más en una época que aporta nuevos desafíos. Donde las alianzas están bienvenidas y sanadoras, donde la compañía y relaciones continuadas recupera su importancia en la vida y en el desarrollo de nuestra humanidad. Muchas gracias por alentarnos de que otros caminos no sólo son posibles sino vitales.

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